A propósito de este 14 de febrero…Amor, amistad, ODS y felicidad

El amor y la amistad no son conceptos unívocos. Son fundamentalmente sentimientos, pero también son valores, así como satisfactores de la vida y la convivencia cotidianas. En muchos sentidos, el amor y la amistad están ligados al bienestar y a la felicidad de las personas, pues tienen mucho que ver con las afinidades entre individuos, los afectos, la aceptación social, el (auto)reconocimiento, el esparcimiento, la satisfacción, el empoderamiento y la elección personal.

Recientemente los países han comenzado a medir el bienestar subjetivo a fin de reflejar el avance en el progreso de las sociedades. Con su Índice Nacional Bruto de Felicidad, Bután es país pionero en el tema desde hace ya varias décadas. Destacan también las resoluciones que en los últimos años se han adoptado en Naciones Unidas sobre la relación felicidad-políticas públicas-progreso, así como los trabajos de la OCDE y el Reporte Mundial de Felicidad, publicado por Jeffrey Sachs y colegas independientes.

Desde 2012, México ha hecho su trabajo al respecto. Para el INEGI, el bienestar subjetivo hace referencia a experiencias de vida en primera persona… pues si el propósito del desarrollo es hacer que las personas vivan mejor, es entonces imprescindible considerar cómo ellas están experimentando su vida. Sin el testimonio vivencial de los individuos, la identificación de su bienestar quedaría incompleta.

Para conocer sobre la felicidad de lxs mexicanxs, el INEGI indaga el grado de satisfacción con la vida en general: el balance afectivo, la vida familiar y amorosa, la vida social, y los estados de ánimo que mucho se relacionan con la satisfacción en la educación, la salud, la vivienda, el trabajo, el esparcimiento, y la seguridad, entre otros aspectos. Si usted desea conocer su nivel de felicidad, de la mano de los instrumentos de la estadística, el INEGI le da la oportunidad en: http://www3.inegi.org.mx/sistemas/midetubienestar/

Pero, ¿qué relación puede haber entre el amor y la amistad y los ODS? Los ODS son el núcleo de acción de la Agenda 2030, misma que coloca a las personas en el centro de las políticas de desarrollo, esto es, los gobiernos y demás actores deberán trabajar en alcanzar el bienestar de las personas desde una perspectiva multidimensional. La dimensión psico-social tiene, por supuesto, un papel relevante en esta ecuación.

La amistad y el afecto, por ejemplo, son elementos clave en la niñez en tanto etapa formativa. La Constitución mexicana ha incorporado el interés superior de la niñez que, entre otras situaciones, busca garantizar las condiciones materiales y afectivas para el desarrollo integral de niños y niñas. El programa de estudios de educación preescolar trabaja con la amistad para generar aceptación, socialización, cooperación, participación e inclusión.

El éxito de los ODS dependerá, sin duda, de la calidad y la innovación a la hora de formular acciones concretas. El ODS 4, enfocado a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, deberá orientarse también a empoderar a los niños, niñas y adolescentes, a desarrollar todas sus potencialidades. Pensemos en el poder de la amistad para contrarrestar el acoso escolar, el abuso y la discriminación, pues bien lo dicen los psicoanalistas: infancia es destino.

Y qué decir del amor cuando se le liga al libre ejercicio de la sexualidad. El ODS 3 (salud) y el ODS 5 (igualdad de género), incorporan a las agendas de desarrollo la salud sexual que, como reconocen instrumentos internacionales como la Plataforma de Beijing, está vinculada al desarrollo de la vida y de las relaciones personales. De nuevo, el avance dependerá de la calidad de las políticas públicas y de leyes con perspectiva de derechos humanos. En este ámbito, ha sido desde los espacios locales, como la Ciudad de México, donde se ha avanzado en el reconocimiento de la diversidad sexual y el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, teniendo en ello un papel fundamental la Suprema Corte de Justicia de la Nación y su fallo sobre la inconstitucionalidad de las leyes que definen al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

En fin, la Agenda 2030 y los ODS abren la puerta para generar políticas de desarrollo integrales, que contemplen a la felicidad tanto en su planeación como en su evaluación, esto es, tomando en cuenta las condiciones y necesidades vitales de las personas.

BIBIANA GÓMEZ MUÑOZ

Especialista en temas de desarrollo, derechos humanos e igualdad entre los géneros. En los últimos años ha dedicado su trabajo a la construcción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

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