Implicaciones sociales de las propuestas de política de migración bilateral en el desarrollo local en México

Implicaciones sociales de las propuestas de política de migración bilateral en el desarrollo local en México

Después de una campaña larga y de confrontación divisiva –en la cual, las principales temáticas abordadas fueron el comercio, la inmigración y la seguridad-, Donald Trump, fue elegido Presidente de los Estados Unidos; en consecuencia, tanto México, como sus relaciones con este país vecino, se ven sumidos en una profunda incertidumbre debido a que las promesas de campaña de Trump implican la negativa de cooperar con México. Entre las primeras consecuencias resultantes de este acontecimiento es posible mencionar la mayor pérdida de valor del peso registrada en 22 años [1].

El presidente electo, incluso, ha amenazado con deportar a millones de migrantes mexicanos indocumentados y con hacer que México pague por la construcción de un muro fronterizo; sugiere bloquear miles de millones de dólares de remesas que los mexicanos que trabajan en Estados Unidos envían a sus casas. Durante la campaña, Trump atacó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) -entre México, Canadá y los Estados Unidos- y lo ha definido como el “peor acuerdo de la historia”, por lo que promete desecharlo si no puede renegociarlo. De esta forma, tres promesas han sentado la base de la retórica que Trump ha utilizado para describir la relación de EEUU con México; con ello, ha generado preocupaciones sobre el futuro de la cooperación económica y, especialmente, sobre la cooperación internacional para el desarrollo entre los dos países [2].

En este contexto, del lunes 28 de noviembre al viernes 5 de diciembre, El Colegio de la Frontera Norte (COLEF) organizó una serie de eventos sobre las relaciones entre Estados Unidos y México, a la luz del próximo inicio de la presidencia de Trump. Los foros y seminarios abarcaron los temas de migración binacional, cooperación internacional para el desarrollo y seguridad [3].

El CGCID, como Centro integrador de la investigación y el quehacer científico, participó en uno de los seminarios realizados en Casa COLEF, en Coyoacán. Los integrantes de este Centro presentamos un avance del proyecto de investigación sobre las perspectivas de la cooperación entre México y los Estados Unidos, específicamente, en lo concerniente a las implicaciones sociales de las propuestas de política de migración bilateral en el desarrollo local de México.

De acuerdo con un análisis de los datos que proporciona el Foundation Center, se obtuvo un panorama general respecto al número y cantidad de fondos que México recibe de su principal socio comercial. Por ejemplo, de los 40,016 fondos extranjeros (2,999 billones de dólares) que México recibe anualmente, 6,980 provienen de Estados Unidos y representan 1,413 billones de dólares; es decir, casi la mitad del valor total de los recursos provenientes del extranjero [4].

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Fuente: Foundation Center, 2016

Por su parte, un análisis más profundo reveló que de esos 1,413 billones de dólares en fondos, sólo el 15% corresponde a recursos federales, mientras el 85% restante son recursos del sector privado. En este sentido, centramos el análisis en los fondos federales provenientes de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), durante el período 2011-2015; el análisis muestra que la mayoría de estos fondos federales se han aplicado a proyectos en los sectores de Democracia y Gobernabilidad y de Medio Ambiente. Sin embargo, la permanencia de estos fondos, proyectos y sectores podría estar en riesgo bajo la presidencia de Trump, sobre todo porque el presidente electo niega la existencia del cambio climático y resta importancia a los graves y apremiantes impactos en el mundo [5].

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Fuente: Elaboración CGCID, 2016, con información de Foundation Center y USAID

No obstante, dado que la mayoría de los recursos recibidos por México, de los Estados Unidos, se envía y administra a través de fondos privados, existe la esperanza y la predicción que la fuerte tradición de cooperación internacional para el desarrollo, especialmente de actores sociales y privados, entre estos países vecinos continuará. La mayor parte de estos fondos es destinada a servicios humanos, educación, salud y desarrollo comunitario y económico [6].

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Fuente: Foundation Center, 2016

De esta forma, a medida que Trump comience su presidencia, posiblemente se afectarán las relaciones de desarrollo económico e internacional entre México y los Estados Unidos, sin embargo, la participación de organizaciones privadas, empresas e instituciones públicas de todos los niveles será cada vez más importante y tendrán un rol central para potencializar y garantizar la continuidad de la cooperación internacional entre ambos países.

[1] Joshua Keating. How the close U.S- Mexico partnership could unravel under Trump. http://www.slate.com/blogs/the_slatest/2016/12/05/how_the_close_u_s_mexico_partnership_could_unravel_under_trump.html

[2] Dave Graham. Backs against the wall: Trump victory casts pall over Mexico. http://www.reuters.com/article/us-usa-election-mexico-idUSKBN1341E3

[3] El Colegio de la Frontera Norte. https://www.colef.mx/

[4] Foundation Center. http://foundationcenter.org/

[5] Marioliva Gonzálex. Un pasito para adelante, un salto para atrás: Trump, la cooperación internacional y el cambio climático. http://themexicantimes.mx/un-pasito-para-adelante-un-salto-para-atras-trump-la-cooperacion-internacional-y-el-cambio-climatico/

[6] USAID en México. https://www.usaid.gov/es/mexico

Sobre el autor:

Clay Harris. Licenciado en Geografía Humana, interesado en temas de inclusión y exclusión social de poblaciones marginadas, y de teorías feminista y queer. Mapear es desmantelar.

DR © CGCID 2016.