Hábitat III: la agenda pendiente

Hábitat III: La agenda pendiente

 

La aceleración del crecimiento urbano plantea enormes retos tanto a gobiernos nacionales como a los gobiernos locales, principalmente. En el plano internacional los organismos multilaterales enfrentan enormes desafíos en la materia, tanto de índole técnica como financiera. De acuerdo con un informe de ONU-Hábitat se estima que en 2050, el 70% de la población mundial vivirá en asentamientos urbanos; de seguir con las valoraciones de crecimiento poblacional en el mundo para ese mismo año, aproximadamente 7 mil millones de personas se concentrarán en ciudades urbanas.

Según el Reporte Nacional de Movilidad Urbana en México 2014-2015, el 72% de la población reside en 384 ciudades de más de 15 mil habitantes que forman el Sistema Urbano Nacional; y señala que estas altas concentraciones poblacionales se han convertido en un problema y en un desafío, no solo en materia de movilidad, sino además de servicios básicos como suministro de energía, agua potable y saneamiento. Representa además enormes retos para combatir temas de mayor transversalidad como la erradicación de la pobreza, cambio climático, seguridad pública y acceso a servicios de salud, generación de empleos, entre otros.

Uno de los ejemplos más significativos no solo a nivel nacional si no en la región de América Latina es la Zona Metropolitana de Guadalajara, cuya mancha urbana ha crecido diez veces en los últimos 60 años. Este crecimiento no siempre se ha dado de forma regular, dando lugar a asentamientos irregulares, mala calidad en el diseño de infraestructura urbana, inseguridad y cuyas consecuencias se miden con las actuales desigualdades estructurales y económicas que son visibles en las periferias y un sistema de movilidad cada vez más rebasado por modelos ineficientes y más contaminantes.

La acción internacional debe ser a su vez la palanca de un desarrollo urbano local que permita cumplir con los objetivos planteados en los acuerdos adoptados en 2015 (Agenda 2030 para Desarrollo Sostenible, Adís Abeba y el Acuerdo de París). No obstante queda una agenda pendiente, la Agenda Urbana que deberá verse cristalizada en octubre próximo en Quito, Ecuador, en la reunión Hábitat III y en la que México ha decidido tomar un liderazgo tanto a nivel global como regional, con un tema central para el cumplimiento de los objetivos y la eficiencia de los recursos que se movilizaran para el impacto local.

El pasado mes de marzo en la Ciudad de México se llevó a cabo la reunión temática rumbo Hábitat III sobre el financiamiento del desarrollo urbano. En ella se reconocieron siete ejes transversales para superar el reto del milenio, un desarrollo urbano sostenible. Pero ello no podrá cumplirse sin la movilización, transparente, basado en la rendición de cuentas y la gobernanza local de los recursos destinados para tales efectos. Finalmente este mes de abril, Toluca, en el Estado de México, fue sede de la reunión regional de América Latina rumbo Hábitat III,  con el objetivo de plantear las soluciones para consolidar políticas públicas basadas en las acciones de los gobiernos locales y el poder legislativo para actualizar las bases legales para un crecimiento ordenado y corresponsable con los tres pilares del desarrollo sostenible.

Los efectos de esta reformada visión internacional sobre las ciudades que queremos en el futuro no debe dejar pasar que finalmente son los gobiernos nacionales y subnacionales en sus tres niveles de gobierno los que deberán apuntalar estas iniciativas sumando en la formula el eje central y primordial de la urbanización, el ciudadano.

Sobre el autor:

Omar Ayala es un joven de origen tapatío y adopción chilanga, internacionalista que ha dedicado su quehacer profesional a comprender y analizar el paradigma del desarrollo sostenible. Experto en política internacional, medio ambiente y gestión de los recursos naturales.

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