CIUDADES INTELIGENTES

Ciudades Inteligentes, ¿Para quién?

Vivir en ciudades es la realidad cotidiana de miles de millones de personas en el mundo. La ONU estima que hacia 2050, el 70% de la población mundial habite en complejos urbanos, por lo que las acciones que se tomen en la actualidad, tendrán un impacto en la gestión urbana del futuro.

En días pasados, la ciudad de Puebla albergó una exposición internacional sobre ciudades inteligentes, cuyo propósito radicó en conocer experiencias de todo el mundo y pensar soluciones estratégicas a los problemas de las urbes, incorporando enfoques de desarrollo, sustentabilidad y equidad social.

Pero ¿qué hace a una ciudad inteligente?: básicamente, el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para ofrecer mejores servicios a la población. Pero cuando hablamos de servicios, no sólo estamos hablando de contar con energía, transporte, educación o salud, deberíamos hablar de la provisión de servicios básicos con criterios calidad, accesibilidad y sustentabilidad, es decir, hablamos del cumplimiento de derechos humanos.

El tan mencionado rasgo transformador de la Agenda 2030 implica modificar visiones de cómo planear el desarrollo, de cómo gestionarlo, para efectivamente mejorar las condiciones de vida de todas las personas. El uso de la tecnología contribuye, sin duda, a este propósito, sin descuidar la ampliación de oportunidades y la inclusión social ni comprometiendo al medio ambiente.

Hablando de ciudades, el ODS 11, orientado a lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, contiene varias metas que podrían mejorar la calidad de vida y a lo que las TIC pueden ayudar. Un ejemplo concreto es la vivienda, que debe tener servicios adecuados, seguros y asequibles. En el encuentro de ciudades inteligentes, Barcelona presentó una iniciativa innovadora: desarrollar viviendas inteligentes para adultos mayores, viviendas adaptadas a las necesidades de este sector de la población, en las que de manera automática se encienden las luces durante las noches cuando los adultos mayores necesitan trasladarse de una habitación a otra. El reto está en que toda la población pueda contar con este tipo de vivienda.

Otro ejemplo ilustrativo es el de Montevideo, ciudad que busca ampliar las oportunidades económicas para lxs jóvenes mediante la promoción de start ups y la innovación social. Esta iniciativa contribuiría a cumplir la meta 8.6 de reducir la proporción de jóvenes que no están empleados y con ello empoderarlos.

En México, ciudades como Puebla, Querétaro o la ciudad capital han comenzado a basar su desarrollo en la sociedad del conocimiento y el uso de las TIC, para contar con aulas digitales a nivel preescolar, parques urbanos inteligentes, cicloestaciones, apps para mejorar la seguridad pública, estaciones de reciclaje, centros de atención municipal, etc. Iniciativas que deberán estar vinculadas al cumplimiento de servicios teniendo a la innovación como factor clave, pero sobre todo a ampliar las oportunidades de desarrollo y participación de todas las personas. La ciencia, la tecnología y la innovación tendrán, así, un lugar central en la gestión del desarrollo.

SOBRE LA AUTORA:

Bibiana Gómez Muñoz es especialista en temas de desarrollo, derechos humanos e igualdad entre los géneros. En los últimos años ha dedicado su trabajo a la construcción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.